En aguas de la Bahía de Altea, faenan hoy algunas pequeñas embarcaciones dedicadas a la pesca artesanal. Este es un tipo de pesca que combina normalmente diferentes artes menores, como el trasmallo, y la extracción de pulpos con las tradicionales “polperes” o “cadufos”.

En la foto, aparece el Poalet con sus dos tripulantes, Pablo y Adrián, faenando frente a los acantilados de la Serra Gelada durante una de nuestras rutas. El Poalet es una de estas barcas de pesca artesanal que, cada mañana, salen a faenar a pocas millas de la costa, casi siempre visibles desde tierra. Cada día, es diferente. Han de tener en cuenta muchas variables, como el estado de la mar, la época del año, y por tanto la especie objetivo, el tipo de red necesaria y el lugar adecuado para calarla. Un oficio, que lejos de ser una ciencia exacta, requiere un gran conocimiento del mar y del entorno. Conocimiento que ha sido trasmitido de generación en generación, como un tesoro que se resiste a ser olvidado.

Hoy, este oficio tradicional parece sacado de otro tiempo. Conocer su gran valor patrimonial, su carácter sostenible y sobretodo, ver el oficio “in situ”, nos trasporta a la esencia de la Bahía, a historias y costumbres casi olvidadas, a tradición con sabor a mar.